Evangelista Blanco Brenes
Gracias a la dedicación incansable de don Evangelista Blanco Brenes, hoy podemos disfrutar de un espacio único donde la naturaleza y el arte se entrelazan. Su obra nos recuerda que, con paciencia, creatividad y amor por la tierra, se pueden crear lugares que trascienden generaciones.
Evangelista Blanco Brenes nació en Zarcero, Alajuela (26 de octubre de 1938) y falleció en su tierra natal el 27 de junio de 2023, a los 84 años de edad.
Desde muy joven mostró una sensibilidad especial por las plantas, los jardines y el paisajismo, aunque sin formación académica formal en esas áreas.
En 1964 fue contratado por la Municipalidad de Zarcero para encargarse del jardín ubicado frente a la Iglesia de San Rafael Arcángel, en el centro del cantón.
A partir de ese momento, con paciencia, cariño y dedicación, Evangelista comenzó a cultivar cipreses y otros árboles, para podarlos, darles forma y convertirlos en auténticas esculturas vivas: figuras de animales, arcos, carretas, dinosaurios, puentes, aviones, bailarines… todo creado con tijeras de podar, amarres y mucha creatividad.
Ese jardín, con el paso de los años, se transformó en el símbolo vivo del cantón de Zarcero, reconocido tanto nacional como internacionalmente. Las formas escultóricas vegetales que diseñó Evangelista no solo embellecen el parque, sino que cuentan una historia de pasión, oficio y vínculo comunitario.
En reconocimiento a su labor, en 2013 fue galardonado con el Premio Nacional de Cultura Popular Tradicional, otorgado por el Ministerio de Cultura y Juventud de Costa Rica, por su contribución a la cultura popular costarricense.
Evangelista solía decir: “Siempre uno ha hecho con mucho amor el parque; dedicación, paciencia… de todo un poquito, porque de eso se necesita mucho, no por plata, porque se gana poco…”
Hoy, su legado permanece vivo: el parque que lleva su nombre continúa inspirando a visitantes y locales, y su obra vegetal mantiene su presencia como símbolo de identidad de Zarcero.
