Historia
El Parque Evangelista Blanco Brenes se remonta a 1964, cuando la Municipalidad de Zarcero encomendó a don Evangelista Blanco Brenes la tarea de mantener el jardín frente a la Iglesia de San Rafael Arcángel. Con tijeras de podar y amor por la naturaleza, él convirtió cipreses comunes en esculturas vegetales —arcos, animales, figuras humanas— que hoy son emblema del cantón. Durante más de cincuenta años, este espacio se transformó en el corazón verde de Zarcero: lugar de paseo, de encuentro, de arte viviente. Al reconocer su obra, la comunidad adoptó su nombre como homenaje y continúa conservando este parque como símbolo de creatividad, identidad y orgullo local.
El parque que hoy conocemos como Parque Evangelista Blanco Brenes, ubicado en el corazón de la ciudad de Zarcero (provincia de Alajuela, Costa Rica), frente a la Iglesia de San Rafael Arcángel, es mucho más que un espacio verde urbano: es un verdadero testimonio de creatividad, identidad local y convivencia entre arte natural y comunidad.
Orígenes y transformación
En 1964, la Municipalidad de Zarcero contrató al joven jardinero local Evangelista Blanco Brenes (entonces de 25 años) para encargarse del mantenimiento de las áreas verdes frente a la iglesia.
Con el paso del tiempo, Blanco no solo cuidó los jardines, sino que innovó: empezó a podar y dar formas artísticas a árboles de ciprés —arcos, pasillos, animales, figuras humanas, puentes— convirtiendo ese espacio en un parque de topiarios único.
Estas esculturas vivientes —las hileras de arcos de ciprés que conducen al templo, los dinosaurios, las figuras de bailarinas o animales— se volvieron símbolos reconocibles de Zarcero, atrayendo visitantes nacionales e internacionales.
Evolución e importancia cultural
A lo largo de más de cinco décadas, el parque ha sido punto de encuentro para la comunidad: ferias, paseos, reuniones familiares y eventos culturales se realizaron bajo las copas de esos árboles transformados.
En julio de 2011 se inauguró una nueva iluminación para el parque, lo que realzó aún más su arquitectura vegetal y lo convirtió en un atractivo también para la noche.
El legado de Evangelista Blanco fue reconocido oficialmente cuando lo distinguieron con el Premio Nacional de Cultura Popular Tradicional (u otro reconocimiento equivalente) por su obra de topiario.
Legado y continuidad
Tras el fallecimiento de Evangelista Blanco (27 de junio de 2023), su obra no quedó en abandono: vecinos, voluntarios y la comunidad local han asumido la tarea de conservar la distinción del parque como “obra viva”.
El parque sigue siendo uno de los principales símbolos del cantón de Zarcero, parte esencial de su identidad turística y cultural: “un rincón de paz y armonía”, según viajeros que han visitado.
